martes, 31 de mayo de 2016

El curioso caso del “Mariscal Batllista” Mijaíl Tujachevsky, víctima del Stalinismo.

La llamada “Gran Purga” fue una campaña de “depuración” llevada a cabo en la Unión Soviética en la década de los 30. Con ella se buscaba consolidar el poder de Stalin para encarar la guerra contra la Alemania Nazi de la mano de un hombre fuerte y sin posibles “saboteadores”, o esa fue la justificación que luego pretendieron dar. 

Mijaíl Tujachevsky siendo teniente segundo fue héroe de la Primera Guerra Mundial, donde fue prisionero de los alemanes escapándose de su cautiverio habiendo sembrado una gran amistad con Charles De Gaulle y recibiendo múltiples condecoraciones. Durante la revolución rusa se unió a los bolcheviques como oficial de Ejército Rojo y formó el Primer Ejército Revolucionario en el frente oriental; en la guerra Polaco-Soviética dirigió el frente occidental y también fue el encargado de la modernización del Ejército Rojo al ser nombrado vice comisario de Defensa.


Entre otros hechos destacados, fue quien desarrollo la teoría de las operaciones en profundidad, las cuales inspiraron la llamada guerra relámpago, estrategia característica de las Wehrmacht , siendo  el general alemán Heinz Guderian  uno de sus más entusiastas aplicadores. En 1935 con 42 años fue nombrado Mariscal de la Unión Soviética siendo este el mayor rango militar existente.

Tujachevsky fue uno de los más importantes militares que diera la Unión Soviética, y quizás el militar más importante ejecutado en la Gran Purga durante el conocido “Caso de la Organización Militar Trotskista Antisoviética”, bajo acusaciones de organizar una “conspiración militar-trotskista” y de “espionaje a favor de la Alemania Nazi”. Fue ejecutado el 12 de junio de 1937 luego de un juicio secreto que duro un día, posteriormente a su ejecución todas sus imágenes fueron retiradas y su recuerdo borrado de toda memoria. Para Stalin y la Unión Soviética, Tujachevsky otrora héroe nacional paso no solo a no existir, sino que jamás existió, siendo arrancando su recuerdo del colectivo. 

De verdad no puedo afirmar que Tujachevsky fuera Batllista, inclusive me animo a afirmar que seguramente no lo haya sido, pero es casi imposible resistirse a la tentación de hacer un paralelismo entre la vida de este hombre y la idea política que defendiera el Batllismo por más de 60 años, sin dudas hablo del Colegiado Integral.

Esa idea tan representativa del sentir colectivo, de la filosofía y de la concepción del estado por la cual luchaba el Batllismo, ha sido ejecutada luego de un juicio sumario, sus escritos quemados, sus cuadros descolgados y la memoria borrada, esa idea jamás existió para el Partido Colorado así como Tujachevsky jamás existió para la Unión Soviética por orden de Stalin. 

El Partido Colorado en el acto realizado en la celebración de los 160 años del natalicio de don José Batlle y Ordoñez, aplicando un sutil pero al fin y al cabo eficaz Stalinismo desterró de la concepción política, de la memoria colectiva y de la consideración moral la idea que la figura homenajeada más amó, la idea que con fervor y aclamación de las masas populares fue aprobada sin ningún voto en contra y sin ninguna abstención en la asamblea Batllista del 9 de enero de 1922. Idea que defendieron absolutamente todos los Batllistas y que jamás nadie dentro del Batllismo se atrevió a cuestionar hasta la muerte de don Luis Batlle. 

Hoy el colegiado integral sufrió el mismo destino que el Mariscal Tujachevsky, no solo le dieron muerte (hace ya algunos años), sino que hoy ninguno de los oradores fue capaz de hacer mención alguna del proyecto político más importante impulsado por Batlle y Ordoñez, simplemente lo omitieron, quizás por no tener la valentía suficiente para expresar publica y abiertamente que no compartían la visión política del homenajeado, o quizás por simple falta de escrúpulos.

A Tujachevsky y al Colegiado Integral los liquido el Stalinismo, el primero fue víctima directa del despiadado dictador soviético, quizás por ser Batllista, al colegiado lo liquido una forma más sutil de Stalinismo, propia del siglo XXI, que se viste de liberal y demócrata, que dice ser distinta e inclusive se atreve a criticar al Stalinismo de forma exacerbada, pero comete los mismos crímenes y quizás por la misma razón, por ser el Colegiado Integral sin dudas Batllista.

Leopoldo Trivel

31 de Mayo de 2016

viernes, 13 de mayo de 2016

No Todo lo que es Inmoral es Delito

Así es, existen muchísimas conductas que son moralmente reprochables pero que la normativa penal no considera que lesiona ningún derecho. En base a estas consideraciones me quiero referir a un tema de moda por estos días, los famosos “Panama Papers”.

Hemos visto desde nuestra humilde ubicación, en el llano, en el piso nomas, el de ciudadano común y corriente, como varios nombres vinculados a las más altas esferas políticas de nuestro país han aparecido con sociedades off shore. La respuesta es siempre la misma por parte de estos políticos (sin importar partido), “yo no fui”, “yo no debo impuestos”, “yo pague todo”, “la sociedad no tuvo actividad nunca”, y muchas excusas por el estilo.

No todo lo que es inmoral es delito. Lo repito para que no se olviden cual es el hilo conductor de esta columna. Entrando a considerar con un poco más de profundidad el tema, podríamos decir que esta conducta (el ser titular de empresas off shore) es en el caso de los políticos uruguayos una actitud deplorable aunque las empresas jamás hubieran tenido actividad.

El simple hecho de ser titular de la empresa off shore es un acto preparatorio para llevar a cabo una estrategia de reducción en el pago de impuesto, o como es más modernamente llamado “ingeniería fiscal”. ¿Qué es esto? Simple, es buscar mecanismos para que las actividades económicas que realizan las empresas, en el caso de que la facturación no esté en el territorio nacional, paguen menos impuestos. ¿Es delito? No. ¿Es inmoral? Sin dudas que lo es, más cuando esta actividad es realizada por quienes en definitiva definen la política fiscal en el país, me refiero a la “clase política”.

O sea que quienes definen la política fiscal, deciden que impuestos les cobran a los ciudadanos, a los productores, a los empresarios y a los trabajadores en nuestro país, generan una estructura societaria para no pagar, o pagar menos impuestos bajo otro régimen. El simple hecho de haber armado esa estructura, aunque no la pongan a funcionar como la mayoría afirma (aunque pruebas no se han mostrado) es un “acto preparatorio”, pero lo más importante que es un “acto revelador” de la “moralidad”, o mejor dicho la poca moralidad de quien lo haya realizado.

A mí no me vengan con cuentos, las empresas off shore son para atenuar el impacto impositivo, son para pagar menos impuestos, no para otra cosa. Que lo hagan los empresarios, bueno hasta lo puedo comprender, son agentes que se mueven con ánimo de lucro y el fin es maximizar sus ganancias, y esta es una forma “legal” de hacerlo. Lo que es moralmente inaceptable es que lo hagan los políticos, porque ellos tienen que ser conscientes que si el régimen fiscal que ellos aprobaron no es bueno para ellos, tampoco lo debe ser para los demás ciudadanos, y la solución no es volar a paraísos fiscales, sino mejorar y hacer más justo el régimen de nuestro país para todos.

No es correcto desde ningún punto de vista estar cociente de que algo no funciona correctamente y no intentar arreglarlo, más cuando se trata de políticas públicas como son los impuestos. Hablando mal y claro, a estos políticos les importó un rábano, ellos salvaron sus intereses buscando una “ingeniería fiscal” que los beneficie siendo conscientes de que el sistema tributario en nuestro país es injusto. ¿Quiénes no se benefician de esas ingenierías? Los pequeños y mediano, ya sean  productores, empresarios, emprendedores, etc, el laburante que cuanto más trabaja y más horas extras mete paga más impuestos, porque el fruto del trabajo en este país es considerado renta, mientras que las rentas de capital de las fortunas depositadas esos paraísos fiscales no pagan nada. Todo muy loco.

Pero como dije al principio, no todo lo inmoral es delito… ahí andan, varios legisladores, varios integrantes del poder ejecutivo y sus familiares, varios aspirantes a políticos, varios jilgueros que pretenden mediante la política dar lecciones de moral, viendo la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. 

Pan y circo venceremos !!
Abrazo 

Leopoldo Trivel
13 de mayo de 2016