A
veces veo con simpatía y por que no con misericordia, muchas de las opiniones
que se vierten respecto a la tan mentada recuperación del Partido Colorado, es
un universo de lo más variopinto donde uno encuentra recetas para todos los
gustos y con el solo factor común de que creen sus postulantes que gritando
fuerte se imponen las ideas, gran error.
Desde quienes creen que la recuperación pasa por una
estrategia fusionista con el Partido Nacional, pasando por quienes creen que el
camino que se recorre es el correcto y solo faltan “algunos ajustes”, también están
quienes buscan formar masas inorgánicas independientes, hasta los soñadores
entusiastas que pretenden volver al carácter “asambleario” por arte de magia, y
convocando a la gente para hablar de... ¿?
Ahí está la cuestión, y no es otra que esa, ¿De qué hablamos
los colorados?, ¿Cuáles son los temas importantes para el país que planteamos
en nuestro seno?, ¿Cuáles son las propuestas que impulsamos por el bien de la nación?,
¿En qué asuntos demostramos querer retomar la senda de ser “el escudo de los débiles”?
En lo personal algunas de las propuestas pueden llegar a ser
fabulosas, pero inaplicables. Los Colorados no hemos tomado conciencia de que
somos un partido chico, muy chico y que la gente no espera nada de nosotros
porque hace mucho tiempo que el partido nada le ofrece a la gente.
Entonces
me pregunto, ¿Cómo ser asamblearios? No tenemos poder de convocatoria (en la última
convención de 600 miembros fueron poco más de 180), no tenemos una agenda estratégica
marcada, no tenemos una visión de futuro, no tenemos un programa, no tenemos un
marco de valores claros a defender, no tenemos cultura de tolerancia y respeto
(ni hacia afuera, ni hacia dentro del partido).
Todo
está para construir, pero la construcción seria de un partido debe
necesariamente pasar en primer término por el conocimiento de la realidad, es
indispensable conocer cuáles son los temas que a la ciudadanía le preocupa,
cuales son los problemas que plantea esa realidad, que soluciones proponen los
afectados por esos problemas y la viabilidad de las mismas, que soluciones
alternativas podemos proponer y cual es en definitiva la postura a adoptar
frente a los mismos.
Hay
que repensar el país, hay que utilizar la imaginación y animarse a soñar, a
creer que un mañana mejor es posible, y debemos en la misma medida ser conscientes
de que nada podemos esperar a no ser de nosotros mismos, y es por eso que
tenemos que empezar a encarar y preguntarnos qué queremos hacer.
De
nada nos sirve juntarnos en asambleas que no construyen futuro, que no se preocupan
por el porvenir y mucho menos ven la realidad. El Partido Colorado está ciego,
tonto y tozudo, no ve, no piensa y es porfiado, es un viejo cascarrabias; me animaría
a decir que es mejor callar que comunicar lo que hoy se comunica.
Son
temas indispensables hacia el futuro que deberíamos comenzar a discutir y
plantear posturas: el cuidado y protección del medio ambiente, la
infraestructura, el desarrollo científico y tecnológico, la universalidad de la
educación a todo nivel, la simplificación del sistema tributario, la modernización
del sistema penal y penitenciario, la protección de la minoridad en situación de
riesgo, la re-inserción social de los marginados, la repoblación del campo, el
incentivo a la producción agrícola, ganadera e industrial, el acceso universal
a la salud gratuita a todo nivel, la participación de los trabajadores en los
directorios de las empresas públicas y privadas, la reforma de la seguridad
social, el replanteo de la jornada laboral, las políticas de integración y políticas
de comercio exterior, el nuevo rol de las empresas públicas en miras al futuro,
las políticas de frontera y el desarrollo económico de las mismas, la matriz energética
y el costo de la energía, la matriz del transporte interno y el desarrollo del
mismo, y ¿Por
qué no? una reforma política del país… entre muchos temas más que deberíamos ya empezar a discutir y
desarrollar.
Humildemente
creo que el camino a la recuperación del partido pasa por que el partido tome
posturas sobre temas fundamentales para el desarrollo del país. Debemos
levantar la mira y tratar de construir un Uruguay mejor, sin dejar de reconocer
el ideario que nos motiva e ilumina, tenemos que ver hacia adelante y avanzar. Pobre
homenaje le haríamos a aquellos visionarios del 900 si a diferencia de ellos en
vez de mirar hacia adelante nos quedamos estancados en el tiempo, y eso fue lo
que le paso al partido… quedo estancado en el tiempo.
Fraterno Abrazo
Leopoldo
Trivel
26 de octubre de 2015
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